Kansei, el diseño de la emoción
Recupero para mi recién estrenado blog este post escrito ya hace algún tiempo, pero que parece ser un tema cada vez más en boga.
Kansei es un término japonés donde la sílaba kan significa sensitividad y sei significa sensibilidad. Este término, también adaptado como “ingeniería sensorial” o “usabilidad emocional”, se usa para expresar la capacidad que tiene un objeto de despertar el placer en su uso, es decir la capacidad que tiene de motivar una respuesta de los sentidos de usuario, de enamorarlo, más allá del aspecto físico del producto.
Así, un objeto (o producto interactivo) será más “Kansei” que otro en función de la respuesta emocional del usuario respecto al objeto.
Esta metodología, bautizada como Kansei Engineering System (KES), fue desarrollada en lo años 70 por el profesor Mitsuo Nagamachi, con el fin de incorporar el aspecto emocional al proceso de de desarrollo ya sea de objetos de uso cotidiano, interfaces de usuario, software, etc.
La metodología Kansei, consiste en traducir las percepciones psicológicas, gustos, sensaciones que manifiesta el usuario respecto a un producto (físico o interactivo) para identificar las características que se deben incorporar al diseño de un producto.
Desde su desarrollo hasta ahora, esta técnica ha sido adoptada por departamentos de ingeniería de numerosas empresas con bastante éxito, entre ellas destaca la empresa Mazda, que para el desarrollo de uno de sus automóviles (el Mazda MX5) contrato al equipo de Nagamachi para realizar un completo estudio emocional (en el cual se contemplaba incluso el sonido que debían hacer las puertas del coche al cerrarse!!).

Esta técnica, se aplicar durante el proceso de desarrollo del producto, ya que durante el mismo, existe una cierta flexibilidad para tomar decisiones “on the fly” acerca de los atributos visuales, táctiles, o de forma del objeto que se está diseñando.
En el terreno del diseño de productos interactivos, la ingeniería Kansei también tiene su lugar, ya que en este tipo de productos, a veces intangibles, los aspectos de percepción cobran mayor importancia.
Hace años que venimos observando el creciente interés sobre las técnicas de usabilidad, de HCI (relación Hombre-Máquina),… técnicas, sin duda, que ayudan a desarrollar mejores sitios y productos interactivos, pero que dejan a un lado los aspectos emocionales, centrándose en los cognitivos, y por lo tanto “deshumanizando al usuario”. (Pat Jordan).
En la actualidad, para que un producto de este tipo consiga su objetivo, es necesario que despierte el interés de los usuario, ya no sólo por el contenido o la imagen visual del mismo, sino que debe despertar sensaciones (afecto, emoción, nostalgia,…), que hagan más satisfactoria la experiencia de uso.
Parece, que en el futuro, el camino será el de desarrollar estrategias para que los diseñadores, tanto gráficos como industriales, puedan aplicar los aspectos subjetivos y emocionales al proceso creativo de una forma rigurosa, estableciendo un protocolo que permita evaluar el tipo e intensidad de las emociones generadas entre productos interactivos y usuarios.
En esta línea de investigación, Marco van Hout publicó, hace unos meses, un protocolo para que los diseñadores de interacción incorporaran el diseño emocional mediante ejercicios sencillos pero rigurosos.
En definitiva, lo que se pretende con la Ingeniería Kansei es diseñar más allá de lo que los ojos pueden ver, para cubrir las expectativas del consumidor que superan las básicas exigencias de calidad y funcionalidad.
En resumen, el objetivo de las técnicas de KES es diseñar productos, que más allá de sus cualidades visuales, estéticas y funcionales, cubran las expectativas emocionales del consumidor.
Bibliografía: Emotional Design: Why We Love (Or Hate) Everyday Things (Donald A. Norman) http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/ 0465051359/104-6926627-2539103?v=glance
Fuentes: http://www.terremoto.net/x/archivos/000052.html http://www.revistasculturales.com/articulosLeer.php?cod=317&pag=2




